Disfruta de los Aceites de Oliva de España con tastu.es

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Actualmente, España es el primer productor y exportador mundial de aceite de oliva, con la mayor variedad de aceitunas del planeta: más de 260.

Los Aceites de Oliva de España son un producto maravilloso, uno de los alimentos más sanos -fuente de ácidos grasos monoinsaturados-, imprescindible en cualquier dieta saludable. El aceite de oliva es un pilar básico de nuestra cultura.

Conscientes de ello, en Tastu, sólo seleccionamos y ofrecemos a nuestros clientes aceites de oliva virgen extra de la máxima calidad, obtenidos directamente de aceitunas recolectadas a finales del otoño, en perfecto estado y con un grado de maduración óptimo. Con un sabor y olor intachables y libre de defectos, el aceite de oliva virgen extra es un tipo de aceite no puede sobrepasar los 0,8° de acidez, conforme a la estricta normativa europea.

Aunque resultan una auténtica delicia tomados en crudo, sobre una simple rebanada de pan ligeramente tostado, no todos los tipos de aceite son iguales, ni tampoco sus distintas variedades:

El aceite de oliva de la variedad de aceituna Arbequina es dulce, frutado, con aromas de manzana y plátano. Es un aceite muy fluido que sirve para elaborar salsas mahonesas, alioli, vinagretas, marinados y carpacios, gazpazchos, salmorejos y salteados. Es un aceite muy apropiado para tomar en crudo y resulta ideal para masas de repostería.

El aceite de oliva de la variedad de aceituna Cornicabra tiene un ligero picor y un aroma a manzana verde. Es un aceite ideal para fritos, salpicones, cebiches (marinados de pescado en lima o limón), salteados de carnes, patatas horneadas, masa de pizza o empanadas. Se puede degustar en crudo, aunque es útil para frituras cortas y salteados. Aplicable por tanto para ensaladas y masas de panadería.

El aceite de oliva de la variedad de aceituna Hojiblanca evoca la hierba fresca, con un ligero picor y sabor a almendras. Va bien para conservas vegetales o de pescados azules. Es muy suave para ensaladas y emulsiona muy bien en salsa mahonesa o alioli. Muy adecuado para vinagretas, cremas y pastas.

El aceite de oliva de la variedad de aceituna Picual es más amargo, frutado, con aroma de higuera. Ideal para ensaladas, frituras, patatas fritas, empanados y rebozados, guisos, conservas, quesos en aceite y macerados de carne y caza.

Te invitamos a profundizar en el apasionante mundo del aceite de oliva y sus extraordinarias variedades dsfrutando con nosotros, ¡no te pierdas nuestra selección!

La fabada asturiana

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Las judías de grano blancas (faba, plr. fabes, en asturiano), son de cultivo tradicional en Asturias, del que existen referencias documentadas ya en el s. XIX. Se trata del grano de la Phaseolus Vulgaris L. (esto es, “alubia”, en castellano), y no de la Vicia Faba L. (la “haba”, en castellano). Se trata de una una alubia trepadora de ciclo largo que ha sido cultivada desde hace siglos en Asturias. La semilla actual proviene de la adaptación, aclimatación y mejora por selección natural de las primeras alubias procedentes del continente americano, a partir del s. XVIII. La “FABA ASTURIANA” cuenta actualmente con sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP), y es el ingrediente fundamental del plato más universal de la gastronomía asturiana, “La Fabada”.

Su consumo se hace en Asturias bien en fresco o bien como legumbre tras un proceso de secado y curado. La “faba verde” o faba fresca mantiene su condición de verdura y ha sido sido incorporada al Arca del Gusto de Slow Food.

La faba se cultiva principalmente en las zonas costeras y valles de los principales ríos de Asturias, básicamente a lo largo del mes de mayo, bien en asociación con el maíz o utilizando otras estructuras inertes que le sirven de apoyo para su crecimiento. Su ciclo completo es de 120 días para su recogida escalonada en fresco, ya que la planta sufre múltiples floraciones. Su cultivo para consumo en fresco se realiza mayoritariamente en pequeñas parcelas debido a que el cultivo exige una dedicación muy alta en mano de obra no mecanizable, especialmente en la colocación del entutorado y en la recogida y el desgranado. Es precisamente esta alta demanda de mano de obra la que hace que la producción de faba en fresco sea minoritaria.

El consumo de faba en fresco estuvo siempre ligado a los mercados locales y al autoconsumo en las épocas de recogida (meses de Septiembre a Noviembre) dado que el producto una vez desgranado sufría una rápida degradación por oxidación. Con la mejora de las comunicaciones el producto pasó a poder ser utilizado principalmente por restauradores que reconocieron en la faba fresca unas cualidades excepcionales, en concreto: realce del sabor, mejora de la digestibilidad, insuperable finura en el hollejo (piel) y cremosidad del albumen, además de una gran entereza en la presentación dado que no sufre apenas roturas.

Es en esta época y fruto de esta combinación producto de calidad-restauradores cuando nacen creaciones culinarias tan reconocidas hoy como las fabas con almejas y las fabas con marisco. Aunque las fabas no tienen una única forma de prepararse (también se preparan con venado, jabalí, etc.), el plato más representativo es la fabada asturiana, en la que les fabes van acompañadas del compangu (chorizo, tocino, morcilla, tocino y lacón…)

La fabada como tal es mencionada por primera vez en 1884 y evoluciona desde el milenario y tradicional pote asturiano, pudiendo considerarse como un plato propio ya del s.XX. Los ingredientes para una fabada asturiana (8 personas) son:

  • 1 Kg. de fabes
  • 4 chorizos
  • 4 morcillas
  • 1/4 lacón
  • 1/4 tocino

Preparación:

Previamente se dejan les fabes a remojo 12 horas en agua fría y lo mismo el lacón, en recipiente aparte y agua caliente, para rebajar el salazón.

En una cacerola se echan les fabes, desechando el agua del remojo y agregando el lacón ya desalado, los chorizos, las morcillas y el tocino, cubriendo con agua fría, aunque no es necesario que el compangu también quede cubierto. Con el recipiente destapado y a fuego vivo, se lleva a ebullición. Enseguida aparece la espuma, que se va retirando (espumando) toralmente. En este punto comienza la cocción a fuego lento y con la cacerola tapada.

Durante la cocción, hay que cuidar de que les fabes estén siempre cubiertas, añadiéndoles un poco de agua fría, si fuese preciso (asustándolas). Pasados 45 minutos, se prueba el punto y se rectifica de sal, teniendo en cuenta que el lacón es salado. La cocción puede durar 2 ó 3 horas, según sean les fabes.

La fabada se presenta en una legumbrera de fondo redondeado y el compangu (los chorizos, morcillas, lacón y tocino) ya troceado en una fuente aparte, para facilitar el emplatado y las preferencias de degustación por parte de los comensales.

En Tastu puedes encontrar los ingredientes caseros para elaborar una gran fabada: fabes, lacón, tocino, chorizo y morcilla asturianos…¡y lo tienes realmente fácil con cualquiera de nuestros lotes ya preparados para ello!

Una vez lista, es mejor que haya reposado antes comerla, por lo que hecha de un día para otro resulta excelente. ¡Buen provecho!

Panchón

Panchon

Dentro del ciclo festivo del invierno, los dulces brillan por su protagonismo. Este 11 de noviembre sigue siendo un día muy señalado en Asturias, como lo fue en gran parte de la Europa occidental durante la Edad Media. Este día celebramos San Martín de Tours. Y en Moreda, en el concejo de Aller -de donde procede parte de nuestra gran familia-, se celebra además la festividad de Los Humanitarios. Una festividad tradicional y que mantiene vivo su carácter solidario: impulsada por la Sociedad de los Humanitarios de San Martín de Moreda ya desde 1905, nace con la intención de poner fin a los desencuentros entre los ganaderos de los Concejos de Aller y de Lena por el uso y aprovechamiento de los pastos en las zonas limítrofes, además de ayudar a los vecinos de la parroquia que en algún momento tuvieran cualquier tipo de necesidad.

El día de San Martín, se lucen los trajes tradicionales y la mesa se dispone entorno a una buena fabada, pan de escanda y de postre, el panchón y casadielles.

Los ingredientes para preparar el panchón son:

  • Migas de pan de escanda
  • Manteca
  • Azúcar o miel

Para preparar el panchón se elabora primero un bollo de pan que es elaborado con harina de escanda –un antiquísimo tipo de trigo que se sigue cultivando en las montañas asturianas (Triticum aestivum sub. Spelta)-. Este pan se elabora tradicionalmente en el propio suelo del hogar (el llar), cubriéndolo con ceniza y dejándolo cocer bajo las brasas lentamente durante toda la noche anterior a la preparación del plato. Después de pasado un tiempo y bien reposado el pan, se desmigaja el bollo y se mezcla con manteca blanda y azúcar o miel en una sartén hasta que las migas estén doradas.

Aún hoy en día en muchos pueblos del concejo de Aller, cuando los mozos abandonaban los chigres (bares asturianos) al amanecer en los días de romería, van a casa de las novias para “la pidía’l panchón”, pues se trata de un plato contundente y resulta todo un reconstituyente!.

En Tastu puedes encontrar el ingrediente básico para elaborar un buen panchón: la harina de escanda (Triticum aestivum sub. Spelta). ¡Buen provecho y feliz San Martín!

Pote asturiano

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El invierno en nuestro país es tiempo de potes al calor del llar. No existe un pote asturiano, sino cientos. La palabra “pote”, de origen celta, hace referencia a las ollas antiguas de hierro y con patas, que se ponían colgadas sobre la lumbre para hacer los guisos a fuego lento.

El pote asturiano es uno de los platos más conocidos de nuestra gastronomía y su origen se pierde en la noche de los tiempos. El pote, ha ido adaptándose en su largo viaje de siglos y, ya antes del descubrimiento de América contenía nabos, castañas, berzas y carne cerdo. Con la evolución de los cultivos, el pote fue incorporando en algunas zonas  de Asturias las alubias secas o las patatas -apenas ya en el siglo XIX-, sustituyendo unos ingredientes por otros.

Pero lo que nunca falta hoy en día en un pote asturiano es el chorizo y la morcilla, lo que convierte al plato en una fiesta de sabores ahumados y pimentón. Contrariamente a la práctica habitual, hay quien sostiene que, para acompañarlo, cualquier tinto se queda corto al primer bocado. El gastrónomo Pepe Iglesias recomienda para atacar un buen pote un culín de sidra natural para refrescar la boca, o incluso probar con un vino blanco afrutado, por ejemplo un Albariño de Rías Baixas o un Verdejo de Rueda.

En cualquiera de sus múltiples variedades se trata de un plato contundente y delicioso, altamente recomendable para cualquier fan de los platos de cuchara.

Teniendo en cuenta lo ya explicado, los ingredientes para un pote asturiano, pueden ser:

  • 1/2 Kg. de fabes pequeñas
  • Un manojo de berzas
  • 6 patatas
  • 4 chorizos
  • 4 morcillas
  • 1/4 lacón
  • 1/4 tocino
  • Aceite
  • Cebolla
  • Ajo
  • Pimentón
  • Sal
Preparación:

Previamente se dejan les fabes a remojo 12 horas en agua fría y lo mismo el lacón, en recipiente aparte, para rebajar el salazón.

Las berzas se pican en trozos no muy grandes sin aprovechar el tallo de las mismas.

Se cuecen primero las berzas aparte con agua y sal durante una hora a fuego lento para reducir su amargor. En el recipiente principal se ponen las fabas a cocer con agua abundante, junto con el lacón previamente desalado y el tocino. Se cuece todo una hora también a fuego lento. Después de llevar una hora cociendo todos los ingredientes, se pueden pinchar los chorizos y las morcillas con un punzón para que suelten la grasa acumulada.

Después de una hora de cocción de les fabes con el lacón y el tocino, se hace un refrito con 1/2 cebolla bien picada, un ajo y una cucharada de pimentón y se añade junto con las patatas y la verdura ya cocida, el chorizo y la morcilla, dejando cocer dos horas más a fuego lento, espumando la grasa sobrante de vez en cuando y “asustando les fabes” cada vez que rompe a hervir con intensidad (interrumpiendo la coccion unos minutos), agregando para ello 1/4 de vaso de agua fría.

En Tastu puedes encontrar los ingredientes caseros para elaborar un gran pote: fabes, berzas, chorizo y morcilla asturianos…. Una vez listo, es mejor que haya reposado antes comerlo, por lo que hecho de un día para otro resulta excelente. ¡Buen provecho!

Mmmm… ¡pastel de castañas!

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Decir Noviembre en Asturias es decir el comienzo del invierno y, con él, la celebración de la cosecha en la antigua festividad pagana del Samain en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, y el comienzo del nuevo año según la tradición celta que compartimos con el resto de países que se asoman al atlántico europeo.

En esta época se celebran por todo el país reuniones de amigos y vecinos (“amagüestos”), que giran entorno al dulce zumo de las manzanas que empiezan a procesarse en los lagares donde se producirá la sidra, y a las castañas recién cosechadas y convenientemente asadas a las brasas de un buen fuego de leña.

Los ingredientes de la receta para preparar un tradicional pastel de castañas al modo asturiano, son los siguientes:

750 grs de castañas
150 grs de harina fina
150 grs de leche entera
50 grs de manteca
5 huevos
Chocolate de cobertura
Azúcar
Sal

Preparación:

Primero se deben cocer las castañas con agua y sal, pudiéndoles añadir un par de estrellas de anís. Una vez cocidas se pelan y se pasan por el pasapuré. Esta es la fase del proceso más laboriosa, pues no es fácil desprender la fina capa interior que encierra el fruto de la castaña aun después de cocida.

Pero en Tastu podemos facilitarte las cosas gracias a nuestras castañas precocidas ecológicas, que ya vienen peladas y listas para ser procesadas…

Seguidamente se mezcla la manteca, la leche, la harina y las yemas de los huevos. Tras obtener una mezcla homogénea, se agrega el puré de castañas y las claras de huevo previamente montadas a punto de nieve. Se añade azúcar al gusto, considerando que las castañas son en sí un fruto dulce.

La masa obtenida se vierte en un molde bien engrasado de manteca. Se introduce en el horno y se cuece aproximadamente durante 30 minutos.

Una vez cocido, se desmolda el pastel y se cubre con una capa de chocolate y se adorna al gusto.

¡Buen provecho!