Tastu se suma a la celebración del Día Internacional de la Garnacha ofreciéndote una una selección de vinos monovarietales elaborados con esta uva que los aficionados ya reconocen como la «pinot noir» del sur de Europa, olvidada durante años y que gracias a la labor decidida y valiente de un puñado de heróicos viticultores, está hoy de plena actualidad: caldos fragantes, delicados y que nos llegan desde lo más profundo de la tierra, expresando a la perfección el sutil concepto de terroir. ¡Disfrútala!
- Vino Garnacha Fosca del Priorat. Notas de cata: Color burdeos, con notas de juventud y crianza. Interesante aroma en el que se conjugan perfectamente la mineralidad aportada por las oscuras pizarras, con la fruta roja. En boca es un vino rico y sabroso, equilibrado entre la elegancia y finura, la complejidad y la longitud.
- Vino Garnacha Olvidada de Aragón. Notas de cata: Aromas torrefactos, cacao y frutas del bosque. Taninos amables y maduros, que denotan el bajo rendimiento del viejo viñedo de procedencia, aportando una barrica plena y sabrosa.
- Vino Garnacha Salvaje del Moncayo. Un vino afrutado, fresco y de tanino dulce. Notas de cata: Color burdeos brillante con capa media. Aromas a tabaco y bayas silvestres, frescura y mineralidad se mezclan para ofrecer este caldo que sorprende por su redondez y juventud.
- Vino Baltasar Gracián. Un gran vino para consumo frecuente. Notas de cata: Destaca su color rojo picota y sus aromas a frutos rojos del bosque, tonos minerales y balsámicos. Marida perfectamente con foie, quesos, legumbres, guisos y carnes rojas asadas o a la parrilla.
- Vino Nietro. En su elaboración se utiliza la técnica del ‘battonage’ para buscar el equilibrio que otorgue la máxima expresión frutal de la variedad Garnacha y de sus terroirs. Notas de cata: Color rojo guinda, de aspecto limpio y brillante. Intensidad media, aroma frutal limpio y potente. De marcado carácter varietal donde se entremezclan los aromas a frutos rojos con aromas florales, tonos tostados y especiados aportados por la crianza en madera. En boca ataque suave, amplio y estructurado. Rico en matices, y de amplio postgusto.
- Vino Palacio de Sada Rosado. Fresco, frutal e intenso. Notas de cata: Bonito color rosa pálido con tonos de piel de cebolla. Destacan los aromas primarios que recuerdan a los frutillos rojos, como la frambuesa, fresa y grosella, mezclados con notas florales de lila y violeta, con un aroma final como a tienda de chucherías. En boca es ligero, equilibrado, fácil de beber y con un toque amargo al final.
- Vino Scala Dei Negre. Scala Dei fue la primera bodega que embotelló vino bajo la D.O.C. Priorat. Abrir una botella de Scala Dei es como acceder, a través de los sentidos, a siglos de historia. Notas de cata: Color picota de capa media alta y borde granatoso. Fruta negra y roja muy madura, puntas alcohólicas ardientes, mineralidad, especies dulces, cacao, tostados y unos ligeros toques balsámicos y de manzanilla. Nariz compleja. Entrada vigorosa pero de corto-medio recorrido, cuerpo medio. Por su nariz me esperaba un vino más sabroso. Buena acidez y persistencia correcta. Devuelve fruta, anisados, orégano y un agradable amargor final.
