Destacado en Tastu!: Mole Rojo Rogelio Bueno listo para servir 540 grs.

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Mole Rojo Rogelio Bueno listo para servir 540 grs.

El término mole (del náhuatl molli o mulli) originalmente hacía referencia a cualquier salsa, y actualmente sirve para nombrar varios platillos de la cocina mexicana que tienen algunos elementos en común, como el hecho de prepararse a base de chiles, frutos secos, especias, maíz y chocolate. El mole suele acompañar carnes cocidas, pollo y pavo principalmente.

Presentación brik 540 grs

El mole es una receta que combina diferentes sabores, es la síntesis de todos los ingredientes de la cocina mexicana. Se trata de un plato que no suele faltar en las grandes ocasiones.

El Mole tiene múltiples variaciones y algunos de los más conocidos son el Mole poblano de Puebla, el Mole coloradito del Valle de México, el Mole verde de Morelos, el Mole negro de Oaxaca, el Mole amarillito del sureste, el Mole ranchero de la Altiplanicie y por supuesto el Mole Rojo.

¡Disfrútalo ya!

Sabores de México

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La excepcional cocina mexicana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, representa todo un modelo cultural en sí: comprende desde actividades agrarias sostenibles a prácticas rituales, conocimientos prácticos, técnicas culinarias y costumbres comunitarias ancestrales. La cocina mexicana implica la participación de la colectividad en toda la cadena alimentaria tradicional: desde la siembra y recogida de las cosechas hasta la preparación culinaria y degustación de los platillos. La cocina mexicana resulta expresión de la identidad comunitaria y permite fortalecer los vínculos sociales, consolidando el sentimiento de identidad y el desarrollo sostenible.

Sus elementos básicos son: productos exclusivos como el maíz, los fríjoles y el chile; métodos de cultivo únicos como la milpa (cultivo por rotación del maíz y otras plantas, con roza y quema del terreno) o la chinampa (islote artificial de cultivo en zonas lacustres); procedimientos de preparación culinaria como la nixtamalización (descascarillado del maíz con agua de cal para aumentar su valor nutritivo); y utensilios especiales como los metates y molcajetes, morteros de piedra volcánica. A los ya citados productos básicos se añaden otros ingredientes autóctonos como jitomates (tomate) de variedades diversas, calabazas, aguacates, cacao, vainilla…

El arte culinario mexicano es muy elaborado y está cargado de simbolismo: por ejemplo, las tortillas y los tamales consumidos diariamente forman también parte de las ofrendas realizadas el Día de Muertos.

La diversidad es consustancial a la cocina mexicana: muchas de las creaciones gastronómicas que por su calidad y aceptación generalizada son ya emblemáticas y mundialmente conocidas surgieron localmente. Así, platillos como la cochinita pibil yucateca, el mole verde de Morelos, el mole negro oaxaqueño, o el mole rojo poblano, entre otros muchos.

La gastronomía mexicana no hace distinción entre la cocina cotidiana y la alta cocina. Platillos típicos como el mole o los tamales son consumidos a diario, lo mismo en casa que en los más encumbrados restaurantes o en pequeñas fondas (la versión mexicana de los bistró franceses). La gastronomía mexicana es una cocina de gran influencia barroca, resultado de un mestizaje culinario extraordinario, una autentica explosión de olores, sabores, texturas y colores. ¡Una auténtica maravilla y un lujo para los sentidos!.

En efecto, ese mestizaje combina elementos mesoamericanos, europeos (España, Francia…) y de otras zonas como Cuba, Oriente Medio o Asia. Y la nueva cocina mexicana es continuadora de esa trayectoria mestiza, apostando por profundizar en ella, incorporando a la misma elementos clásicos de la cocina mediterránea, como los aceites o el vino. Así, el maridaje del vino con la cocina mexicana, aun siendo complicado, no está extento de interés y complejidad.

La cocina mexicana presenta una situación muy especial respecto a los vinos que pueden acompañarla, pues la mayoría de sus platillos son por lo general de sabor fuerte y muy condimentados, utilizando para ello una gran variedad de chiles y otras especias, pudiendo llegar a existir una asombrosa multiplicidad de sabores en un sólo plato. Y eso sin dejar de lado el habitual toque picante que, si no se acompaña de forma adecuada, no consiguirá el mismo efecto en el paladar. Para lograr un adecuado maridaje del vino con las recetas mexicanas, por lo general se sugiere vinos tintos muy estructurados y complejos en aromas, para tratar de aguantar la carga de picante contenida en el platillo; picante que, que en pequeñas dosis, da originalidad a la comida, pero en grandes cantidades entumece el paladar hasta dejarlo insensible.

Especialmente orgullosos por motivos familiares del reconocimiento internacional de la excepcional cocina mexicana, desde Tastu queremos contribuir a su conocimiento, disfrute y difusión en Europa, a través de una exclusiva selección de productos que ponemos a tu disposición: ¡disfruta con nosotros de los Sabores de México!